Créditos

Fundació Bancària “la Caixa”

Idea original y guion:
Ivo Fornesa

Diseño y producción del interactivo:
El taller interactivo, S. L.

Ilustraciones:
Carlos Lluch

eduCaixa

Culturas del mundo

Conoce a Rosa, del Perú

Recurso educativo microsite
eduCaixa
Off
On

Conoce a Rosa,del Perú

Rosa
Sitúa el Perú
Ponte a prueba

Hoy os voy a presentar a Rosa Achik. Se llama Rosa por la patrona de Lima y sus padres lo redondearon con Achik, que en lengua quechua quiere decir ‘luminosa’.

Sus compañeros de colegio, en broma, le llaman Rosa ¡Achís! e imitan un estornudo al decirlo.

Ella me contó su anécdota en castellano y yo os la contaré ahora, pero como sabéis, en cada sitio se utilizan expresiones del lugar, y Rosa, que es peruana, utiliza las de su país.

¡A ver si adivináis su significado!

Rosa Achik es concretamente de Arequipa, a la que llaman ciudad blanca debido a la calidad de su piedra.

Es una ciudad interesante y famosa por su gastronomía, en especial por su cocina mestiza, una fantástica mezcla de recetas incas, indígenas, españolas y chinas.

En España se come muy bien, pero “¡pucha!”, no olvidemos que en el Perú estaba el Virreinato, y esa época marcó positivamente las cocinas.

Ahora vive con su madre en Sevilla, una ciudad bonita, alegre y repleta de color donde muchos edificios, iglesias y plazas le recuerdan las del Perú.

De hecho, Sevilla tiene mucha relación con toda América y aprendió en un paseo del colegio que aquí estaba la Casa de Contratación, una especie de oficinas que gestionaban todo el comercio con las colonias.

Le pareció entender que, en aquellos tiempos, casi todo español que quisiera ir al Perú debía pasar por Sevilla primero.

Cuando llegaron a España, junto con su madre lo pasaron “piola”, porque no tenían mucha “platita”.

Pero su madre es trabajadora y empeñosa, y enseguida encontró “chamba” en una casa enorme del barrio de Santa Cruz.

En esta casa viven dos señoras mayores:

Doña Mercedes; que es una anciana “pituca”, muy elegante y amable.

Rosa oyó decir que tiene un título, pero no entendió bien qué quiere decir eso (¿Cómo si fuese un libro o una película?, creyó).

Charo, la cocinera, que también es peruana pero de Trujillo, y es su “pata”.

Cuando sale del colegio, Rosa Achik va a recoger a su mamá, y mientras ella termina sus cosas se queda en la cocina con Charo.

No sabría decir su edad, porque está arrugadísima, pero tiene una energía “bacán”, siempre sonriendo y moviéndose ágil por todos lados.

Como la patrona recibe muchas visitas de gente importante, Charo está siempre preparando cosas ricas, sobre todo de repostería y, “sí pe”, Rosa prueba de todo, en especial las yemas de San Leandro y los bienmesabes.

Un día le preguntó dónde había aprendido tanto y le contó que, de joven, había sido novicia de las dominicas de la calle San José, un convento famoso por sus golosinas.

Charo tuvo que dejarlo porque necesitaba ganar dinero para atender a su madre enferma.

Muchos de sus dulces se parecían a los que Rosa había probado en Arequipa.

Charo le explicó que era lógico, que la mayoría de la pastelería del Perú venía de la mano de los monasterios, y que allí había mejorado por haber en Arequipa frutas, vegetales y especias desconocidas en Europa.

Ese día le propuso que la ayudase y aprendiera; que saber de todo y más siempre es bueno. Como salario, le pagó en confites de los que hicieron y eso le fue “rebién”.

Casualidades de la vida, en el colegio de Rosa estaban preparando unas jornadas internacionales, durante las cuales se presentaban todo tipo de cosas hechas en los diferentes países.

A la clase de al lado les tocó organizar un espectáculo de bailes folklóricos, y a la suya, montar un mercadillo de cosas de comer.

“Salió cohete” de la escuela y entre jadeos le contó a Charo lo del mercadillo, preguntándole qué podía ella aportar como peruana. Charo, sin titubear un instante, le lanzó el delantal de cocina.

- Manos a la obra, Rosa, que les vamos a presentar la obra cumbre de la repostería peruana.

Se quedó muy tiesa, como caída del “palto”. Y le preguntó:

- Y, tía, ¿para vos cuál sería esa cumbre?

- Pues el suspiro limeño, “mijita”.–contestó Charo–Nuestro grandísimo postre. ¿Acaso nunca lo probó? Pero le añadiremos un toque sevillano. Además, la Doña tiene invitado para mañana a un famosísimo escritor peruano paisano tuyo, así que será el primero en probarlo.

Leche, azúcar, yemas, vainilla y vino de Oporto pronto estuvieron en el mesón central de la gran cocina.

Charo le hizo cortar por la mitad unas naranjas perfumadísimas que había tomado del patio de la casa y, vaciadas, las sumergió en agua y azúcar.

Una vez confitadas las rellenó con la crema dulce, puso encima el merengue y espolvoreó canela guardándolas en la nevera.

Al día siguiente, al entrar en la cocina, se encontró a Doña Mercedes y a un señor alto y bien vestido hablando con Charo.

Sobre el mármol blanco, una bandeja repleta de suspiros limeños dentro de sus recipientes de naranja confitada, y el caballero estaba cuchareando olímpico una de ellas.

Charo le señaló al señor, que se aproximó a Rosa sonriente y con los brazos abiertos.

- ¿Y esta es la “characata” responsable de esta delicia? –comentó dirigiéndose a ella– Yo le tengo que hacer un cuento a esto, y te prometo que en cuanto salga en el periódico todos irán a comprar a tu mercadillo.

Pero… –se giró hacia Doña Mercedes y Charo– ya no le podemos llamar suspiro limeño, así a secas. –se quedó pensando–

¡Ya lo tengo! Esto es un Rosa suspirando en Sevilla.

Resultó que el señor era realmente muy famoso y leído, porque el día del mercadillo vendieron como locos.

Como lo habían previsto, junto con amigos de clase prepararon muchísimos pastelillos...

... y Doña Mercedes, que además de generosa era ya una incondicional del dulce, había financiado toda la confección.

Después le dijo la profesora que,
si antes, cuando un emigrante volvía a España después de haber ganado dinero en América se decía que “había hecho las Indias” o se le llamaba “indiano”, justo sería decir que Rosa Achik había “hecho las Sevillas”.

Fin

¿Estás seguro? ¡Inténtalo de nuevo!