Descripción

Las estrategias educativas relacionadas con la práctica de actividades deportivas fomentan que el alumnado practique algún deporte como instrumento para mejorar el compromiso educativo y el rendimiento escolar. Esta práctica se puede desarrollar a través de actividades organizadas después del horario escolar o de un programa organizado por una asociación o club deportivo local. En ocasiones, la actividad deportiva se utiliza como medio para animar al alumnado a participar en otras actividades de aprendizaje, como entrenamientos de fútbol en un club de fútbol local combinado con técnicas de estudio, clases de matemáticas o conceptos básicos sobre TIC.

¿Qué eficacia tiene?

El impacto general que tiene la práctica de actividades deportivas en el rendimiento académico suele ser positivo, pero bajo (un progreso de unos dos meses adicionales). Sin embargo, existen evidencias recientes procedentes del Reino Unido de que la práctica de actividades deportivas puede tener mayores efectos, por ejemplo, en el aprendizaje de matemáticas cuando se combina con un programa estructurado de aritmética elemental (con un estudio que revela un progreso adicional de hasta diez meses). En este caso, la «práctica» sirvió de incentivo para apuntarse a más clases.

Los efectos heterogéneos sugieren que la calidad del programa y el énfasis en el aprendizaje académico, o la relación con este, provoquen una diferencia mayor que el tipo de metodología o actividades deportivas específicas incluidas. La práctica de actividades deportivas y la actividad física probablemente tengan mayores beneficios sociales y para la salud.

¿Qué fiabilidad tienen las evidencias?

Se han publicado varias revisiones que relacionan los beneficios de la práctica de actividades deportivas con beneficios académicos. Sin embargo, existe una diferencia considerable en los efectos observados, además de algunos estudios que revelan efectos negativos. En general, se considera que la base empírica es limitada.

Coste

Los costes anuales por estudiante pueden calcularse excluyendo la ropa, el equipo y los gastos de viaje. Estos costes varían según el equipamiento, el lugar y el tamaño del grupo. También habría una diferencia de costes entre ofrecer actividades deportivas en las instalaciones del centro y que el alumnado realice las actividades en otros emplazamientos existentes. En general, se calcula que los costes son moderados.

¿Qué se debe tener en cuenta?

Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

  1. Practicar actividades deportivas extraescolares puede aumentar las tasas de asistencia y permanencia en el centro de enseñanza.

  2. Los efectos varían considerablemente entre las distintas estrategias y la práctica de actividades deportivas no se traduce directamente en aprendizaje académico. Es probable que la calidad del programa y el énfasis en el aprendizaje académico, o la relación con este, provoquen una diferencia mayor que el tipo de metodología o actividades específicas incluidas.

  3. Las actividades extracurriculares planificadas que incluyen clases breves, regulares y estructuradas de lectoescritura y matemáticas (ya sea en forma de tutoría o clases en grupo) como parte de un programa deportivo, por ejemplo, una asociación extraescolar o una escuela de verano, tienden a lograr mejores beneficios académicos que las actividades deportivas por si solas.

  4. Si se está planteando la práctica de actividades deportivas como una metodología para mejorar la asistencia, el compromiso y el rendimiento, ¿se ha tenido en cuenta cómo evaluar el impacto que tiene?

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