¿Cómo podemos conseguir una ciudadanía comprometida y responsable? ¿Cómo se puede pasar de la sensibilización a la acción? ¿Qué papel debe jugar la escuela en esta misión? Estas son algunas de las preguntas que el profesorado y las personas vinculadas a la comunidad educativa llevan años haciéndose.

La emergencia del cambio climático y el progresivo deterioro del medioambiente hacen que nos replanteemos qué modelos de vida y de consumo debemos adoptar como sociedad. Tanto en el ámbito educativo nacional como internacional, hace años que se intenta trabajar esta problemática mediante el fomento de la educación ambiental. Por ello se entiende que el proceso de concienciación sobre el medio ambiente tiene como objetivo principal enseñar a hacer un uso racional de los recursos. En ese transcurso de aprendizaje se ponen en valor el conocimiento, la actitud proactiva, la participación y la capacidad de evaluación. Con motivo de esa educación ambiental, dentro del aula se han ido incorporando medidas como el reciclaje o la sustitución del plástico por materiales reutilizables. Todas ellas se engloban en iniciativas como las 3R (reducir, reutilizar y reciclar) o escuelas verdes, ambas enfocadas desde la sensibilización. Esta última ayuda a los centros educativos a adoptar valores para la sostenibilidad, promover la participación e implicación activa de la comunidad educativa en la mejora de su entorno y favorecer el intercambio entre centros que comparten unos mismos propósitos. El objetivo final es que todos esos gestos también se lleven a cabo dentro y fuera del aula, para provocar que el alumnado tome conciencia real sobre la gravedad del problema.

Los efectos de esa concienciación se han empezado a ver en los últimos años, cuando millones de estudiantes de todo el mundo han pasado a ejercer la ciudadanía manifestándose contra el cambio climático. Es así como la educación ambiental parece haber conseguido uno de sus máximos objetivos: lograr que el alumnado participe y tome un rol activo para defender y proteger el medio ambiente y, en definitiva, la sociedad.

A lo largo de estas dos últimas semanas, esas manifestaciones han sido especialmente significativas al coincidir con la celebración de la cumbre de la ONU el pasado lunes 23. Se convocó a 185 países y surgieron más de 3.500 acciones a escala global a partir de Global Climate Strike, una iniciativa del movimiento internacional de jóvenes activistas Fridays For Future (FFF). Todos ellos reclaman a los gobiernos que actúen contra la crisis del cambio climático de manera efectiva y más ambiciosa. Las múltiples concentraciones culminaron en una gran huelga el pasado viernes 27.

La iniciativa Fridays For Future nos deja muchas lecciones: la participación e implicación real de los jóvenes en su entorno, su capacidad de movilización o la importancia de una buena educación ambiental. En un ámbito más local, pero no por ello menos importante, también hemos podido percibir esta sensibilidad medioambiental. Los proyectos de los jóvenes ganadores del RetoEmprende de este año tenían un enfoque ambiental y social. Es el caso de Plastic Air City, Orange Plate, BlindBuy, Book for green y Mercacolin.

Desde EduCaixa queremos seguir animando a alumnado y profesorado para que aporten su talento e implicación, y ofrecemos una serie de recursos que permiten continuar concienciando sobre el cambio climático a partir del estudio de temas concretos. Así, por ejemplo, mediante el recurso “El impacto humano sobre el medio marino”, el alumnado podrá comprender el impacto humano sobre los ecosistemas marinos y reflexionar sobre la importancia de preservarlos y entender los riesgos de la contaminación marina. También podrá tomar conciencia sobre cómo preservar el medio ambiente a partir de la alimentación y adoptar actitudes responsables ante el consumo energético. Te invitamos a que consultes todos nuestros recursos y actividades vinculados al medio ambiente. Sensibilizar al alumnado desde el aula es una tarea clave para que tome conciencia sobre la dimensión de este problema. Cuidar del planeta es una tarea de quienes lo habitamos.