Descripción

Las clases en grupos reducidos se definen como una metodología en la que el profesorado o docente profesional trabaja con un grupo de dos a cinco estudiantes. Esta modalidad permite que el profesorado se centre exclusivamente en pocos estudiantes, normalmente en un aula o zona de trabajo independiente. A menudo se ofrecen clases intensivas en grupos reducidos para dar apoyo al alumnado con un rendimiento bajo o a aquel que va rezagado, pero también se puede utilizar como una estrategia más general para garantizar el progreso eficaz o para enseñar contenidos o habilidades complejas.

¿Qué eficacia tiene?

En general, las evidencias indican que las clases en grupos reducidos son eficaces y, como norma general, cuanto más pequeño es el grupo, mejor. Las clases en grupos de dos tienen un impacto ligeramente superior que en grupos de tres, pero un impacto ligeramente inferior que las clases individuales. Algunos estudios sugieren que este impacto se explica por la mayor cantidad de feedback que reciben del profesorado, una participación más constante en grupos más reducidos o tareas que están más adaptadas a las necesidades del alumnado. Cuando el tamaño del grupo sobrepasa seis o siete estudiantes se observa una reducción considerable de la eficacia.

Sin embargo, aunque el patrón anterior es bastante uniforme, las evidencias existentes muestran ciertas diferencias en el impacto. Por ejemplo, en el área de lectura, la enseñanza en grupos reducidos puede ser, en ocasiones, más eficaz que las clases individuales o en parejas. Es posible que, en estos casos, la práctica de la lectura se pueda organizar de forma eficaz para que todo el alumnado siga participando plenamente cuando le toca leer a cada persona, como en la lectura guiada.

Las diferencias observadas en los resultados sugieren dos ideas. En primer lugar, la calidad de la enseñanza en grupos reducidos puede ser tan importante o incluso más que el tamaño preciso del grupo (existen evidencias de los beneficios del desarrollo profesional del personal en los resultados del alumnado). En segundo lugar, es importante evaluar la eficacia de diferentes modalidades, puesto que el contenido específico que se está impartiendo y la composición de los grupos pueden influir en los resultados.

Teniendo en cuenta la incertidumbre y el coste menor, probar las clases en grupos reducidos puede suponer una opción sensata antes de considerar las clases individuales.

¿Qué fiabilidad tienen las evidencias?

Las evidencias se refieren sobre todo a alumnado con un rendimiento bajo que recibe apoyo adicional para ponerse al nivel del resto de la clase. Se han llevado a cabo más investigaciones sobre las clases en parejas que sobre otros tipos de clases en grupos reducidos, por lo que las evidencias existentes para la enseñanza en grupos reducidos en distintos tamaños de grupos y con diferentes niveles de intensidad no son concluyentes y proceden principalmente de estudios individuales.

Existen muy pocos estudios en los que el tamaño del grupo se haya modificado sistemáticamente para explorar los efectos más allá de grupos de dos y de tres, por lo que sería conveniente emprender más investigaciones en esta área. En general, se considera que la base empírica es limitada.

Coste

En general, se calcula que los costes son moderados. Los costes disminuyen al aumentar el tamaño del grupo, debido a que la mayoría de ellos tienen que ver con el tiempo que dedica el personal docente a esta intervención.

El cálculo de los costes de clases por parejas es aproximado ya que se hace sobre la base de dos estudiantes que reciben 30 minutos de clase, cinco veces a la semana durante 12 semanas, además de cualquier otro recurso o coste de equipamiento. Las clases de uno a tres estudiantes siguen siendo baratas.

¿Qué se debe tener en cuenta?

Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

  1. Las clases en grupos reducidos tienden a ser más eficaces si van dirigidas a las necesidades específicas del alumnado. ¿Cómo se realizará una evaluación precisa de las necesidades del alumnado antes de adoptar una nueva metodología?

  2. Tanto las clases individuales como en grupos reducidos son estrategias pedagógicas eficaces. Sin embargo, la rentabilidad de las clases en grupos de dos o en grupos de tres indica que tal vez convenga hacer un mayor uso de estas metodologías. ¿El centro educativo se ha planteado probar primero las clases en grupos de dos o en grupos de tres?

  3. La formación y el apoyo tienden a incrementar la eficacia de las clases en grupos reducidos. ¿Las personas que imparten las clases en grupos reducidos han recibido formación sobre el programa que están utilizando?

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