Descripción

La metodología de aprendizaje colaborativo (o cooperativo) implica que el alumnado trabaje de forma conjunta en actividades o tareas de aprendizaje en un grupo lo suficientemente reducido para que todo el alumnado pueda participar en la consecución de un objetivo común preestablecido de forma clara. Los alumnos que forman el grupo pueden trabajar en tareas separadas para contribuir a un resultado global y común, o trabajar juntos en una tarea compartida.

Algunas prácticas de aprendizaje colaborativo establecen equipos o grupos con capacidades mixtas para que trabajen compitiendo entre sí con el objetivo de fomentar una colaboración más eficaz. Existe una amplia variedad de estrategias pedagógicas para el aprendizaje colaborativo o cooperativo que implican diferentes tipos de organización y tareas. La tutoría entre iguales también se puede considerar un tipo de aprendizaje colaborativo, pero se analiza como un tema independiente en el Toolkit.

¿Qué eficacia tiene?

El impacto de las metodologías colaborativas en el aprendizaje es siempre positivo. Sin embargo, la magnitud de los efectos varía, por lo que es fundamental entender bien los matices. Un aprendizaje colaborativo eficaz requiere mucho más que sentar al alumnado y pedirle que trabaje en grupo; las metodologías estructuradas con tareas bien diseñadas aportan mayores beneficios de aprendizaje.

Algunas investigaciones señalan que la colaboración se puede complementar con la competitividad entre grupos, pero no siempre es necesario, y puede provocar que el alumnado se centren en competir en lugar de en el aprendizaje que pretende complementar. Las metodologías que fomentan la conversación y la interacción entre el alumnado suelen aportar los mayores beneficios.

¿Qué fiabilidad tienen las evidencias?

Durante 40 años, varias revisiones sistemáticas y metaanálisis han aportado evidencias sólidas sobre los beneficios del aprendizaje colaborativo. Además de las evidencias directas obtenidas en las investigaciones realizadas sobre metodologías colaborativas, también existen evidencias indirectas que han indicado que la colaboración puede aumentar la eficacia de otras estrategias, como en el caso del aprendizaje para el dominio o la tecnología digital.

El aprendizaje colaborativo parece funcionar bien para todas las edades si las actividades se estructuran adecuadamente de acuerdo con las capacidades del alumnado y se han observado evidencias positivas en todo el currículo. No se han evaluado todas las estrategias específicas de aprendizaje colaborativo adoptadas por los centros, por lo que es importante evaluar cualquier nueva iniciativa que surja en esta área.

Coste

En general, se calcula que los costes son muy bajos. Es aconsejable que el profesorado realice formación continua.

¿Qué se debe tener en cuenta?

Antes de implementar esta estrategia en un entorno educativo, se debe en cuenta lo siguiente:

  1. El alumnado necesita apoyo y práctica para trabajar de forma conjunta, algo que no se produce de forma automática.


  2. Las tareas se deben diseñar cuidadosamente para que el trabajo en equipo sea eficaz y eficiente, de lo contrario, parte del alumnado intentará trabajar por su cuenta.


  3. Se puede utilizar la competitividad entre grupos para fomentar el trabajo en equipo del alumnado de un modo más eficaz. Sin embargo, otorgar una excesiva importancia a la competitividad puede ocasionar que el alumnado se centre en ganar en lugar de en obtener resultados satisfactorios en el aprendizaje.

  4. Es especialmente importante animar a estudiantes con menor rendimiento a que hablen y expresen sus ideas en tareas colaborativas para garantizar que se benefician todo lo posible.

  5. ¿Se ha planteado qué elementos del desarrollo profesional son necesarios para promover el uso eficaz de estas metodologías?


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