El aislamiento es una oportunidad para digitalizar tu enseñanza si aún no lo has hecho.

Te presentamos algunas de las herramientas más utilizadas para elaborar lecciones, actividades y cuestionarios en línea.

La tecnología está salvando la actividad educativa estos días de confinamiento hogareño tras el estado de alarma decretado para frenar el contagio de coronavirus. Gracias a las herramientas digitales, gran parte del profesorado está logrando mantener cierta actividad académica con su alumnado. Aunque el consejo generalizado es que no se avance materia, sobre todo en Primaria, los docentes mantienen el contacto con los estudiantes y, a la vez, con la Dirección de los centros.

De manera similar a cómo está ocurriendo con el resto de la actividad laboral de nuestra sociedad, quienes ya llevaban tiempo utilizando herramientas, aplicaciones y programas digitales para mejorar sus clases, crear sus propios contenidos y actividades, comunicarse con las familias o agilizar los procesos, están mostrando una ventaja comparativa sobre los demás. En el caso de que la cuarentena se prolongue, también puede llegar a producirse una ventaja comparativa de un alumnado sobre otro y una ampliación repentina de la brecha educativa, producto de la brecha digital. Así que ha llegado el momento de ponerse las pilas para quienes, por pereza, miedo o inseguridad, no hayan explorado aún las posibilidades didácticas que nos ofrece el medio digital.

La propia Unesco ha advertido de los previsibles efectos negativos que tendrá un cierre prolongado de las escuelas en todo el mundo y promueve soluciones de aprendizaje a distancia a través de medios digitales.

En España, el Ministerio de Educación y Formación Profesional no tardó en poner a disposición de las administraciones autonómicas todos los recursos educativos digitales alojados en Procomún (Red de Recursos Educativos en Abierto), Proyecto EDIA o los que facilita el Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD).

También en EduCaixa podéis encontrar una amplia variedad de recursos educativos clasificados por áreas de conocimiento, competencias, niveles y formatos. Como sabéis, EduCaixa lleva décadas ofreciendo recursos didácticos innovadores a los docentes e Internet ha sido su gran aliado.

Las editoriales de libros escolares se han volcado también en hacer llegar a las familias los contenidos curriculares de una manera organizada y atractiva, cada vez más gamificada.

Recursos en línea no faltan, pero quienes conectan mejor con los alumnos son sus profesores, y los contenidos y las actividades generados por ellos mismos son los que más ayudan a mantener al alumnado «enganchado» al ritmo escolar. Antes preferirán verte a ti explicando algo en un vídeo que hagas, por rudimentario que este sea, que a un docente ajeno a su experiencia educativa. Incluso es probable que sean más diligentes ante una tarea que hayas diseñado tú y que lleve tu impronta, a otras mucho más profesionales, pero menos personales.

Te animamos a crear tus propios recursos y te presentamos aquí algunas de las herramientas más utilizadas en la enseñanza y por las que puedes empezar:

 

Para juegos y cuestionarios

Kahoot! Una herramienta de gamificación que permite crear cuestionarios personalizados para que los alumnos jueguen a partir de los conocimientos impartidos y estudiados. Pueden hacerlos todos a la vez a modo de concurso. También da la posibilidad de aprovechar incontables cuestionarios ya elaborados sobre contenidos curriculares: no hay más que buscarlos por idioma y curso. Por su sencillez, es una buena herramienta para empezar a interactuar con tus alumnos por vía telemática. En este enlace del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF) te explican cómo empezar a trabajar con Kahoot!

Quizizz. Permite crear cuestionarios en línea que los alumnos pueden responder en un juego/concurso tipo Kahoot! o como tarea que pueden enviar al maestro.

Educaplay. Permite crear sopas de letras, crucigramas, ejercicios de completar textos y diálogos, de relacionar, etc. Además cuenta con un repositorio con actividades preparadas por otras personas.

eXeLearning. Esta herramienta es más avanzada, ya que sirve para crear contenidos curriculares propios y acompañarlos de sus correspondientes ejercicios y de métodos de evaluación.

 

Para enriquecer los vídeos

Edpuzzle. Permite convertir cualquier vídeo propio o de YouTube en tu propia lección educativa. Por ejemplo, puedes coger un vídeo de YouTube, acortarlo y editarlo, conservar solo su imagen y poner tu propia voz, fragmentarlo e introducir preguntas abiertas o de respuesta múltiple entre medias… Es una de las herramientas más usadas por los docentes que aplican el flipped classroom.

TED-Ed. Para preparar clases en vídeo. Además de proponerte contenidos, ofrece la posibilidad de insertar preguntas en diferentes formatos o URL a otras webs. Los profesores pueden realizar un seguimiento de las estadísticas generadas por las respuestas del alumnado y también qué estudiantes han contestado y, por lo tanto, han visto la lección.

Si aún no lo has hecho, grabar vídeos y subirlos a tu propio canal de YouTube o de Vimeo es más fácil de lo que crees. A tus alumnos les encantará verte, y más en situaciones de aislamiento en casa, como la actual, en las que, seguro, te echan de menos.

 

Mapas conceptuales

En Internet encontrarás múltiples herramientas para diseñar esquemas y mapas conceptuales para tus alumnos o para acompañar tus presentaciones o vídeos en línea. En algún momento, ya en la ESO o en Bachillerato, ellos mismos tendrán que aprender a usar estás herramientas, bien para estudiar, bien para hacer presentaciones en clase. Algunas de las más conocidas son Lucidchart, Canva o MindMeister.

 

Aunque al principio cueste entender y familiarizarse con este tipo de herramientas, su uso no es complejo y lo conseguirás si no te rindes a la primera.

En sus correspondientes webs encontrarás instrucciones (muchas de ellas en inglés) y en Internet encontrarás incontables vídeos de colegas tuyos explicando en español hasta el más mínimo detalle. Y si no, nada como preguntar a un compañero o compañera que ya las use con sus alumnos porque irá directo al grano en cuanto a lo que debes aprender para ponerte en marcha.

También es un buen momento para, si no lo has hecho aún, abrirte un perfil en redes sociales como Twitter e Instagram, y relacionarte con comunidades de aprendizaje docente. Empieza por localizar a docentes veteranos en el uso de la tecnología –suelen tener miles de seguidores– y por familiarizarte con aquello que cuentan sobre lo que hacen o las herramientas que usan. Has de saber que, cuando un docente plantea cualquier duda en las redes, las respuestas no se hacen esperar.

Si aún no te has digitalizado, la cuarentena te lo pone en bandeja. Piensa en que tus alumnos, desde casa, te lo agradecerán y tú notarás el resultado cuando volváis a veros las caras.